Siglo 21
El enemigo necesario

¿Qué sería de este mundo sin ese enemigo que da tanto juego?

Cualquier dictador, sinvergüenza, sin escrúpulos e inclusive bienintencionados pero con ganas de tener borregos en su rebaño, necesitan un enemigo.

Los salvapatrias necesitan un enemigo que es el culpable de todo. Inclusive Dios necesitó al diablo. El diablo procura nuestro mal y Dios es todo bondad.

¿Qué sería de ese equipo de futbol sin su odiado enemigo? ¿Cómo pasarían el lunes los seguidores de ellos sin poder comentar que el nuestro jugó bien y el otro es un tramposo? ¿Y que sería del estado que tendría que inventar algo para que se preocuparan de ello sin comentar las mentiras y robos del político de turno?

¿Qué sería de la izquierda sin su odiada derecha? Todo lo malo lo ha hecho el contrario. Lo bueno lo oculto. Si el pueblo me pide que de armas a los niños, procuraré buscarme una escusa y dárselas. Cuando venga el problema ya lo intentará arreglar el otro y yo lo criticaré.

¿Qué sería del feminismo sin su odiado macho dominante? Ese ser que procura nuestro mal, y que hay que criticar y mostrar lo malo y violento que es, aunque sea con mentiras, aunque sea de manera subliminal en programas como Los Simpson que muestran que TODOS los machos son burros, violentos, guarros y torpes y las féminas son dulces, limpias, listas etc...

¿Qué sería en la actualidad de Cataluña sin su odiada España? Ella es la culpable de todo, seamos independientes y esto será un país en el que manará leche de las fuentes, solo lloverá cuando sea necesario y el estado nos pagará un sueldo mientras bailamos sardanas.

¡Venga ya! Al pueblo no le interesa económicamente de ninguna de las maneras. Solo ganan los políticos que serían cabeza de ratón en lugar de cola de león y la historia los ensalzaría como creadores del Imperio Catalán. ¡No me vengáis con cuentos! Por mi, que cada uno sea lo que le de la gana, pero no mintáis. ¡No me vendáis la cabra que ya es muy vieja y no da leche! No me separéis hombres y mujeres, ¡somos personas! No me digáis violencia MACHISTA, ¡Es violencia! Lo estáis haciendo tan bien que cada año hay más mujeres muertas. ¿Acaso somos más violentos cada año o es que lo estáis haciendo mal? ¿Solo los hombres tenemos la culpa?

¿A que extremo ha llegado una afición que ve como normal que se gasten miles de millones contratando a zoquetes que solo saben dar patadas a un balón y que a cualquiera con dos dedos de frente le importa un rábano que entre o no entre en una portería? ¿No sería mejor dedicarlos a personas con conocimientos para curar enfermedades o en que nuestros hijos tuvieran buenas universidades? No, porque ese universitario será inteligente y pedirá explicaciones a los políticos y los hinchas solo irán a gritar sus frustraciones al campo de futbol y en su trabajo comentarán los bien que jugó Pichirrin y no que nos están colando varias veces el mismo impuesto.

Si sois de izquierdas, dejar por favor muertos a los muertos. Dejar de odiar a fantasmas y no os fieis de los salvapatrias. Y si sois de derechas juzgar a las personas por lo que hacen y no por el partido o sus discursos.

Cuando nadie lleve una etiqueta colgada que nos defina y solamente se nos reconozca por nuestros hechos y no por nuestros discursos, cuando no nos pasemos la vida diciendo lo malo que es el contrario y los comentarios del lunes sean sobre las posibles soluciones a los problemas futuros, entonces, solo entonces, quizás podamos llamarnos "homo sapiens" y no "capullus integralis".

Historias
El vermutet

Recuerdo que hacía mucho calor. La abuela Manuela pasaba por la plaza con una cesta llena hasta los topes. Me ofrecía llevarle la cesta y Manuela aceptó encantada.
Apenas habíamos dado cuatro pasos cuando vimos pasar a Luisita Sanzonil, corriendo como siempre, por la acera de enfrente.
A sus veintirés años y con un cuerpo de escándalo, es imposible apartar los ojos de ella. Naturalmente Manuela, ojo avizor, se dió cuenta enseguida.

-Está ya enamorada Paquito -dijo sonriendo.
-¡Que vista tienes, Manuela! -le dije- ¿Y tu como lo sabes?
-Vente a casa, te invito a una limonada fresquita y te cuento lo que oi hace unos dias mientras hacía calceta a la sombra del soportal del bar de Eleno, justo a mi lado pasó lo que te voy a contar.
Era una oferta imposible de no aprovecharla y al cabo de un ratito, me contó lo siguiente.


Cierta tarde de verano, se encontraban en la plaza del pueblo de Mesxicotet, cuatro de los personajes más representativos de la población. Estaba el padre Nicanor, que no consentía en vestir sin su sotana porque le parecía una profanación de su cargo, Don Roberto el acaudalado dueño de la fábrica de chorizos que pasaba algunos días de verano en el pueblo, tampoco podía faltar Luisa Sanzonil, cajera de un supermercado en la capital y presidenta del club de fans del grupo “Los gatos escaldaos” y enamorada hasta las trancas de su cantante “Iginio Lopez On” y que se hacía llamar “Chus”, sobre todo para que no se le hiciera la broma de “Lo pezón”, para rematar el cuarteto, delante de una naranjada recién exprimida se encontraba nuestro amigo Juan, al que, cariñosamente llamaban Juanito Feliz por su carácter afable a sus ochenta años y que todas las vicisitudes de su dilatada vida no habían conseguido extinguir.

-Digas lo que digas -estaba diciendo en ese momento Don Roberto- nunca conseguiré entenderlo Nicanor. ¿De dónde os sacais que por guardar un hueso, que decís que es de la mano de San Soterio, hayáis peleado hasta con el Vaticano? Derrochado un montón de dinero y esfuerzos por algo que es imposible poder verificar. Supongo que el único beneficio es que tendréis un montón de fieles en peregrinación a tu parroquia. Pero que tú nos quieras colar tamaña bobada, me parece considerarnos con muy pocas luces.

-Mira quien fue a hablar -rebatió el padre Nicanor- tú que no distingues un Goya de un Pepe “el botija” de este pueblo y que comentaste el otro día lo que te habías gastado en comprar un papel con cuatro rayas que te han clavado como dibujado por Picasso. ¡Qué! ¿Lo vas a poner en un marco?

-¡Eso es distinto! -contestó Don Roberto- Es una obra de arte.

-¡Es una cataplasma Roberto! Es un dibujo que podía haberlo hecho un niño de seis años. Y que hasta cualquier crítico de arte tiraría a la papelera si no fuera porque “dicen” que lo pintó Picasso. Lo haya dibujado quien lo haya dibujado es una patata. Si pierdes el certificado de “hecho por Picasso” vale lo mismo que esta servilleta.

-Más o menos lo que valdrían los huesos de tu santo sin el certificado Papal.

-Veo que no tenéis en cuenta los sentimientos -terció Luisa en la conversación- Desde luego no comprendo lo del hueso del santo ni lo del pedazo de papel rayado sin pensar que el padre Nicanor quiere sacarle un rendimiento económico para su parroquia y Don Roberto se ha pegado una ducha de fanfarronería con sus amigos a costa de los cuatro rayajos. Uno por dinero y el otro por presunción ninguno lo habéis hecho por el verdadero valor del objeto.

-Querida Luisa -dijo entonces Juan entrando en la conversación-. Tengo entendido que el otro día te gastaste el sueldo de un mes en comprar una camiseta sudada.

-Quizás tienes razón Luisa -dijo el padre Nicanor con cierto retintín- pero me gustaría hacerte una pregunta. Esa camiseta lleva dibujada la silueta de un gato con un rotulador y debajo la firma de “Chus” y la palabra “miau”.

-Sí -dijo Luisa con una voz temblorosa- ¿Por qué?

-Lamento desilusionarte Luisa, el domingo pasado tuve dos chicas con esa misma camiseta en la misa de las 12.

-Querida Luisita -continuó Don Roberto como apostilla a la afirmación del cura- en mi fábrica, una de mis secretarias la lleva.

Luisa, roja como un tomate, pareció menguar en la silla y tardó varios minutos en llevarse el vaso de cerveza a los labios. Don Roberto y el padre Nicanor, curtidos en las lides de la vida, ahogaron en sendos vasos de vino la sonrisa de sus labios mientras que Juanito Feliz consciente de que la idiotez humana no tiene límites, siguió inmutable sorbiendo su vaso de zumo de naranja.


Traductor

El gran peligro de la globalización es que nos empuja a una megalengua común. Umberto Eco

El futuro imperfecto
¿Qué vida puede esperar María despertando en un mundo futuro después de ser criopreservada tras su muerte?

Bebé
¿Nos espera un futuro de leche y miel en un mundo superpoblado y con biónicos más eficientes que nosotros?

Madre tierra
¿Colonizaremos otras tierras? ¿Qué contaremos a los nacidos en ellas de la madre tierra que destruimos?


Siglo 21

  1. ¿El Guernica?
  2. Drones
  3. Dioses a medida 1/2
  4. Dioses a medida 2/2
  5. El enemigo imprescindible
  6. Antes de prohibir
  7. Me equivoqué también
  8. Somos así
  9. Ni una, ni grande, ni libre.
  10. Somos así

Comunicación

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